Preguntas sobre el texto:
La Responsabilidad en la Educación de la Persona
Por Rosa María Bautista
La Responsabilidad en la Educación de la Persona
Por Rosa María Bautista
1. ¿Del texto, cuál es tú opinión?
Es importantísimo el “amor” en el proceso de la Educación. Como tambien lo es la educación emocional. Tomando este último concepto es que es trascendental asumir la responsabilidad como formadores de la educación emocional del nuestros niños y jóvenes. Sin la conciencia de lo que esto significa se volverá difícil la tarea. Por lo que se hace necesario volver a replantearnos como educadores y asumir un compromiso hacia la vocación. El Amor entregado al otro en la educación, es uno de los caminos para darle respuesta a todas las problemáticas que aquejan nuestra sociedad y tambien lo es para mejorar nuestro país. Fortalecer esta idea, creando conciencia de su importancia, ayudará a trasformar la educación que existe en una educación más efectiva.
2. ¿Cómo podríamos expresar el Amor en la educación y en los educandos?
Creo que unas de las maneras de expresar el amor hacia la educación sería; primero invirtiendo más en ella, en presupuestos estatales, entregando una educación de calidad, cumpliendo los planes y proyectos educacionales, buscando el perfeccionamiento docente, siendo honesto en la entrega del conocimiento, buscando que los niños y niñas mejoren su calidad de vida, depositando en ellos lo mejor de sí, amando su profesión, quitando las barreras que se han levantado entre profesores y alumnos, fortaleciendo la autoestima de sus alumno, siendo profesores motivadores, reconociendo los logros de sus alumnos, ayudando al educando en la formación de valores, siendo figura de respeto, de Autoridad. Así expresaremos el amor a la educación y a todos sus alumnos.
Resulta difícil proponer un camino definitivo a la hora de decir cómo manifestar el amor hacia nuestros niños y jóvenes, incluso a la educación, pues el concepto es amplio, las personas diversas, y diversas en su manera de expresar el amor. Sin embargo es importante reflexionar sobre el cómo expresar el amor y llegar a acuerdos con respecto a este planteamiento.
3. ¿Cómo puede enseñar un profesor el amor?
Un profesor conciente de su influencia reconoce la importancia que tiene formar individuos responsables, y emocionalmente sanos, ávidos no sólo en el conocimiento, sino que educados en todos los ámbitos de su vida. Un profesor conciente de esto asumirá la responsabilidad de guiar al educando en la responsabilidad de su libertad, en la importancia de realizar la labor con afecto, agrado y entendiendo para qué se hace.
Un profesor que ama lo que hace, que se siente pleno, realizado, y que es conciente de la importancia que tiene la educación que transmite, sabrá depositar en sus alumnos lo mejor de sí. Sin embargo será insuficiente si a ello no le agrega el deseo voluntario de “mejorar el mundo”, este mejorar el mundo hará que trate de ir en ayuda de toda la necesidad que tiene su sala de clase, esto será difícil. Desde mi perspectiva hablar de amor es fácil y no hay nadie que no haya escuchado esto antes, pero la práctica es difícil y más con niños “conflictivos” ¿descubrirá así el camino que conduce al verdadero amor un profesor que ha pasado por alto esto?
Por otro lado cuando consideramos amar a nuestros alumnos ¿estaremos considerando a aquellos que nos harán difícil la tarea?
Acá es dónde me detengo y reflexiono… Me permito creer que la mayoría de los que han optado voluntariamente esta vocación lo han hecho con algún fin noble, por lo que me surge otra inquietud ¿qué pasa en el camino? ¿Qué hace que un profesor olvide el amor a su profesión? Evito el juicio de valor. Sin embargo creo con firme convicción que “el verdadero profesor es aquel que se a enamorado para toda la vida de su profesión, es aquel que se casa con ella, y que jamás la dejará perderse…”
¿Cómo lo enseñaría yo?
Tratando de ser consecuente…
Uno podría escribir satisfaciendo la necesidad del que lee. Sin embargo, mientras me preparo para convertirme en profesora, puedo decir con honestidad que no lo sé, que me asusta, que temo no considerar lo que realmente significa educar, influenciar la vida de los otros… Pero tendré la misma honestidad para confesar que me gusta lo que aprendo, que en mi tiempo de alumna de los que son mis profesores, éstos a su vez van influyendo en mí. Trato con mis fuerzas absorber lo mejor de cada uno de ellos, y anhelo profundamente convertirme en una profesora que entrega lo mejor de sí; en amor, en conocimientos, en valores, en ayuda…Me gusta creer que podré ayudar a nuestra sociedad, trabajando en la hermosa labor de educar, formando al futuro de nuestro país, mejorando la calidad de los niños más vulnerados es sus derechos. “Pues el mundo mejor es una Utopía, como también la educación”.
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